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domingo, 27 de enero de 2013

María

María nace en una familia de funcionario que está cada par de años cambiando de lugar de residencia por mor de su trabajo. Cada herman@ nace en otra ciudad, hasta conformar una familia numerosa de las de antes, hoy ni los opusianos tienen esa cantidad de hijos. Padre muy muy tradicional, chapados a la antigua de los años 30/40, de ordeno y mando, y el que rechiste, le parto la boca. Madre abnegada de sus labores.

María es la penúltima, sufre de síndrome de princesa destronada por otra hermana posterior, tiene una relación muy muy complicada con sus hermanos, para ella machistas, y sus hermanas, la mayor porque tiene celos de ella, y la menor, porque ella tiene celos de la menor. No existe el cariño en esa casa, que es gobernada como si fuera un cuartel. Solo existen las obligaciones y el estudio. Dado que nunca fue buena estudiante, repite por 2 veces en bachillerato y finalmente se decanta por hacer formación profesional ante la presión del padre. En esos tiempos se relaciona con personas conflictivas, coquetea con las drogas legales e ilegales. Pasa en su grupo de amistades de una relación a la siguiente sin saber lo que quiere.

Una noche, tras una decepción amorosa, inicia conversación con el único chico con el que no había tenido nada. Hasta entonces se habían denostado mutuamente  pero el hecho de mostrarse débil y llorosa hace que el chico la escuche. De ahí va surgiendo poco a poco una amistad, que acaba en sentimientos. Después de varios meses, el chico decide marcharse fuera para estudiar, y ambos deciden iniciar una relación a distancia que se va manteniendo en los regresos por vacaciones, navidades y semana santa. En ese tiempo, muchas cartas y llamadas telefónicas en la distancia, muchos encuentros íntimos en vacaciones. Durante este tiempo, María acaba su formación profesional e inicia con cierta dificultad vida laboral, aunque con continuos cambios de empresa. Suele necesitar ayuda de terceras personas, básicamente de su pareja, para conseguir esos trabajos.

Al cabo de muchos años, y tras acabar él los estudios y empezar a trabajar fuera, por falta de alternativa en la ciudad de origen  ella le pone un ultimátum para casarse o dejarlo. No acepta probar antes a vivir juntos, por temor al enfrentamiento con su padre. Y no soporta estar más en casa de sus padres. Ve su vía de escape en el matrimonio  Su pareja, ante dicho chantaje (que no es capaz de ver en ese momento), acepta. Se pone fecha para 9 meses más tarde. María se queda en el paro por cierre de su empresa, y aún teniendo posibilidad de recolocarse con otra empresa, prefiere cobrar el paro dado que se va a casar.

Tras la boda, se marcha a vivir fuera con su nuevo esposo, y le cuesta muchísimo adaptarse, entre otras cosas, por el idioma. Tras dos años, culmina a su esposo para volver a la ciudad de origen, donde él tiene que empezar de cero, para poder salir adelante. Mientras él todavía está en fase de incertidumbre económica, ella impone un embarazo por celos con su hermana mayor que se había quedado embarazada unos meses antes. Con la suerte del bebé por nacer, él encuentra un trabajo con el que salir adelante. Él le pide a ella que estudie una oposición a funcionaria, para asegurarse un segundo ingreso, pero ella no está por la labor. la alegría del trabajo de él no dura mucho, un par de años. Mobbing. Nueva búsqueda de trabajo, de nuevo él se tiene que ir fuera, consigue un trabajo muy bien remunerado. Se va un año solo, para consolidarse allí. Después va ella. Tiene un segundo hijo, e incluso un tercero en un descuido de los dos.

La relación de pareja sufre hasta el punto de desaparecer, durante los próximos 6 años son padres y compañeros de piso, no pareja. A pesar de insistentes preguntas por parte de su pareja, María se escuda siempre en que está cansada de llevar una casa y tres hijos, pero como decía la canción de Mecano, cada uno quería cama de otra variedad.

Tras ese tiempo, María decide sincerarse con un conocido de hacer deporte, e inicia una relación con esa persona durante 6 meses. Eses hogar es un infierno durante ese tiempo, las discusiones muy fuertes, él sabe lo que está ocurriendo, pero no sabe que hacer. Intenta reconquistarla poco a poco, y, de pronto, el día del cumpleaños de él, recibe una extraña propuesta: vuelta intentarlo, pero sin preguntar por lo pasado y vuelta a la ciudad de origen. Él, por mor de la familia y por su todavía amor o cariño por ella, acepta.

En la vuelta, de nuevo muchas dificultades para hacerse un hueco en el mercado laboral para él, ella sigue sin plantearse trabajar. Un amigo de él empieza a visitarles a diario, incluso se queda con ella cuando él se va a trabajar, sin darse cuenta de nada. Tras 10 meses así, ella le dice a él, tras volver de un viaje de trabajo, que ya no le quiere mas y que quiere el divorcio. Shock. Él no quiere volver a pasar por lo anterior de nuevo y se va a vivir con un familiar. Separación, divorcio, y tras cierto tiempo, sale a la luz que ella está saliendo con dicho "amigo" como pareja.

¿Hubo amor en esta relación? No lo sé. Si lo hubo, ¿cuándo se fue? No lo sé. Aún admitiendo que el amor se puede ir, hay formas y formas de hacer las cosas. Y de plantearse la vida.

María no se llama María .... y es mi ex. 

lunes, 19 de diciembre de 2011

Regalos Navideños

Ya se van acercando las fechas en que todos, por decreto ley, debemos estar contentos, felices, abrazándonos y queriéndonos unos a otros, después de haber esta haciéndonos la puñeta el resto del año.

La verdad es que de niño me encantaban estan fiestas, pero eso terminó al hacerme definitivamente mayor con la noticia de la grave enfermedad de mi padre. Se acabó ahí todo lo que para los demás es normal, mi madre me hizo ver que esa vida feliz y sin problemas que había tenido desde que vine al mundo se había acabado y que debería sacarme las castañas del fuego solito a partir de ese momento. Algo que he hecho hasta la fecha, con más o menos problemas. Y orgulloso de ello. He sacado adelante unos estudios de formación profesional, universitarios e incluso post-universitarios. Todo pagado de mi bolsillo o con ayuda de alguna beca que también me gané. Currando desde entonces en lo que pudiera, aunque intentando que fuera lo que más dinero dejara.

Pero el caso es que desde entonces, mi visión de la Navidad es otra. Es una época donde recuerdo los tiempos buenos que no volverán, aunque siempre he intentado (y creo que conseguido) que a los seres que quiero no les afecte mi visión negativa de las mismas, si no que lo disfruten lo más posible.

El caso es que el viernes de la semana pasada, por fín, se acabó la guerra, se firmó el armisticio entre mi ex y yo. Hemos llegado a un acuerdo que no contenta a ninguno, pero que satisface nuestros mínimos, y que por lo tanto, entiendo que debe ser justo. Se acabaron casi 2 años de negociaciones muy muy tensas, que muchas veces nos han llevado a gritar, insultar, decir groserías, y lindezas varias el uno al otro. También han habido muchos momentos de pura rabia, desesperación, llantos amargos y creencia de que se nos tragaba este mundo cruel e injusto.

Pero como decía mi abuela, no hay mal que 100 años dure, ni cuerpo que lo aguante, al parecer el desgaste mútuo nos ha tranquilizado a los dos y hemos sido capaces de encontrar un acuerdo de mínimos con el cual poder ir al juzgado y al menos no seguir la pelea en el mismo. Ella ha sacado (económicamente) todo lo que podía sacar, yo he cedido con los niños todo lo que mi conciencia me ha permitido, pero entiendo que de esta manera, al final, nadie sale totalmente perjudicado, teniendo en cuenta que el hecho de divorciarse ya supone un perjuicio para todos los implicados.

El caso es que, al menos eso espero, podré brindar en fin de año por aquello tan famoso de "año nuevo, vida nueva!"`. Que así sea, y que sea para bién.

Os deseo a tod@s unas felices fiestas y un próspero 2012, que, en contra de todas las visiones agoreras, espero que sea mejor que el 2011.

un beso a tod@s.

lunes, 31 de octubre de 2011

Milagros

Realmente iba a seguir posteando entradas sobre mi proceso de aceptación de la realidad nueva, lo que pasa es que la semana pasada ocurrió algo que, sinceramente, todavía me tiene anonadado, por no decir otras palabras más fuertes.

Hace dos domingos mi ex se enteró por mis bichitos que empezaba a haber alguien en mi vida, y ni corta ni perezosa, me llamó para hablar de "un tema muy importante para los niños" ... me asusté, porque pensé que le podía haber pasado algo a un familiar suyo que está bastante mal, pero no, no era nada de eso.

Durante una conversación con su correspondiente paseo por un parque cercano al colegio de los niños, me fue relatando que nuestro mayor le había echado en cara que no me hubiera dado otra oportunidad, de que ella se sentía ahora culpable por haber roto la familia, que este verano había tenido tiempo para reflexionar, que reconocía se había equivocado al actuar como actuó ... y que si había manera de recomponer lo roto ....

Imaginaos mi cara de sorpresa! No entendía al principio nada, porque no lo dijo tan claro como lo estoy poniendo yo, si no que fue a lo largo de esa conversación, y de manera muy difusa y para mi, ininteligible, fue sacando el mensaje como el hilo de una madeja hecha un lío. Pero al final, entendí que quería ver si había alguna posibilidad de arreglar lo nuestros.

Un primer arrebato me pedía mandarla a donde la espalda pierde su nombre ... pero me contuve, ya sabes, soy demasiado racional en algunas cosas y por el bien de los bichos, entiendo que a veces es mejor no dejarse llevar por los arrebatos. Evidentemente, eso no tiene ya solución. Demasiados desencuentros, y no solo por aquello de haberse buscado otros brazos en los que consolarse, que eso le puede pasar a cualquiera, si no demasiados años ignorando el problema, enterrando la cabeza en la tierra cual avestruz, para no arreglar nada. Demasiados años de soledad en pareja, sintiendo que uno es un mero proveedor, pero no la persona a la que amar, acariciar, dar ternura ... demasiados desencuentros, demasiadas noches anhelando sus besos, sus caricias, su cuerpo, su amor ... demasiados gritos, tensiones, insultos .... no, definitivamente no tiene remedio. Ya no hay resentimiento, fui capaz de dejarlo atrás con ayuda de la psicóloga, pero desde luego amor ya no queda. A veces, ni cariño. Me resulta hasta molesto alguna que otra vez estar a su lado. Esta vez no fue así. Pude estar esas horas caminando y charlando sin problema. Quizás es una charla que deberíamos haber tenido hace mucho tiempo, pero que ninguno de los dos fue capaz de mantener. Por suerte o por desgracia, parece que es lo común en las parejas de hoy en día, visto lo visto con la cantidad de divorcios y separaciones que han habido, hay y habrá. Llega un momento en que tu pareja ya no es tu pareja, es la persona con la que luchas por el "poder", el del dinero, el de quien hace que con los niños, el que decide los gastos de la unidad familiar, el de quien tiene el mando a distancia de la TV, ... miles de cosas que son totalmente no importantes realmente, pero que te comen en el día a día. Te olvidas de cuidar a esa persona que te había enamorado, te olvidas de cuidarte a tí mismo, y te dejas engullir por el día a día. Hasta que el desencuentro es total y no tiene marcha atrás ... o sí, pero no eres capaz de verlo.

En fin, ese día ocurrió el milagro de poder volver a hablar con mi ex como persona, como no habíamos hablado hace años, sin echarnos en cara nada, si no sincerándonos, siendo cada uno, uno mismo.

Pero la vida sigue ... y yo ya estoy con mis pensamientos en otra persona que sí quiso compartir conmigo lo que ambos necesitábamos ..... será lo que tenga que ser, pero desde luego, no hay retorno.

martes, 13 de septiembre de 2011

Que ha pasado este verano?!?

El fiel lector de este blog sabrá que mi el tema de la separación y previsible divorcio con mi ex no ha sido ni prevee ser nada facil. Supongo que será parte del proceso de deshacer algo que se ha creado durante muchos años, desde mi tierna juventud. Hasta el punto que creía que acabaríamos en plan guerra de los Rose, no se si os acordáis de esa película protagonizada por Michael Douglas, Kathleen Turner y Danny de Vito.

La última vez que ¿hablamos? (más bien, tuvimos el último desencuentro) fue antes de las vacaciones, y todo barruntaba nubes tormentosas de enfrentamientos serios. Gracias a Diós, o la suerte, o los hados, lo que sea, vino el verano por medio, en el que durante 2 meses no hemos tenido el más mínimo contacto, exceptuando el intercambio de prisioneros ... digooo ... el traspaso de niños. ;-)

Pero hete aquí que al volver mi ex de sus vacaciones sin niños, vuelve la mar de calmada, sedosa, comunicativa ... es la misma persona?!? Me han comentado si no se ha "relajado" con el novio, o que busca obtener alguna ventaja en algún tema ... no lo se. Pero desde luego, es lo último que me esperaba. Incluso me ha regalado un libro que está leyendo ... Entre tu y yo .. un libro de autoayuda psicologica sobre parejas ... y dedicado ... con mucho cariño ... que me aspen si lo entiendo!!!!

En fin, que aqui me hayo y no entiendo de nuevo al género de las mujeres ... que habré hecho yo para ser tan torpe?!!?!? :O

martes, 26 de julio de 2011

El veranito

... la cancion que le ha pagado un cadena de grandes almacenes al "zombie" más conocido de la "música?¿" en este país ... ;-)

También es lo que estamos viviendo, especialmente en la zona donde vivo, que hace mucho pero mucho calor ... normal, estamos en verano.

Novedades, me preguntaréis? Todas y ninguna.

Por un lado ninguna, porque es realmente complicado llegar a un acuerdo con la ex. Parece que le han llenado la cabeza de "pide el oro y el moro, es tu derecho" ... los derechos hay que ganarselos, no viene alguien a dartelos. Creo que no hay derecho en el tema de las separaciones y divorcios. La presunta igualdad no es tal, como nos gusta en este bendito país, cuando nos hartamos de una cosa, hala, el péndulo hasta el tope de todo lo contrario. Y viceversa. Los hombres ahora debemos pagar por todas las barbaridades que han hecho hombres de otras generaciones. Y somos culpables hasta que demostremos lo contrario. No, no es así. Será la ley, pero no es justo. No soy "malo" porque mi ex haya dejado de quererme. No. Sigo siendo igual de bueno o malo que antes. Y no por eso dejo de tener derecho a vivir, a convivir con mis hijos y a hacer una vida normal. Digale usted eso a su ex, verá como una persona que hasta hace poco consideraba una princesa, se convierte en la bruja mala de los cuentos de Disney. En fin, lo tomo con paciencia franciscana e intentaré llegara a un acuerdo razonable, porque para ser "follao", que me "folle" un juez.

En la parte positiva, voy conociendo a alguna que otra chica que me dice que no soy tan "horroroso" ... al revés, cantidad de halagos que recibo: guapo, inteligente, buen conversador, especial ... seguro que es a mi a quien le dicen todas esas cosas?!?? Porque no estoy acostumbrado, antes he sido durante muchos años la versión hispánica de Shrek, el ogro ...

Esto, junto a lo que me va enseñando mi psicóloga, aquello de la asertividad positiva, la autoimagen y dejar de flagelarse uno a sí mismo con pensamientos negativos, te hace ver que no era todo tan negro como lo pintabas e imaginabas. Antes era tu familia la que te lo decía, pero claro, la familia no vale, porque no es neutral. Ahora son personas absolutamente desconocidas hasta hace bien poco ... y eso parece que le gusta al ego de uno ... jajajaja.

Bueno, pues veis, el veranito es como en botica, un poquito de todo. Y al final, yo me quedo con lo bueno. Soy una persona. No soy un monstruo. Vaya alivio!!!!