lunes, 6 de mayo de 2013

Lo que hay que hacer

Bueno, pues ya han pasado los días de lluvia, los días de enroscarte en uno mismo y estar añorando lo que no es ni será. Como era esa frase? El pasado ya no es y el futuro todavía no lo es, así que solo existe el presente.

La primavera ha llegado de lleno, tenemos ya 30 grados, un sol precioso, y parece que las cosas van cogiendo un brillo precioso. No se porqué, la primavera y la luz hacen que vea las cosas positivas.

He encontrado una canción de un grupo poco conocido, pero que tiene canciones muy vitales y positivas, muy realistas del día a día. Son los Aslándticos de Córdoba, y os recomiendo escuchar esta canción por la mañana antes de salir a trabajar. Es para animarse. Disfrutadlo y ¡Ánimos! :)



domingo, 14 de abril de 2013

Se me olvidó que te olvidé


Siguiendo con mi particular homenaje al genial Bebo, os dejo otra canción junto con El Cigala, que en su día me encantaba por su melodía, su voz desgarrada, su sentimiento ... sin saber que algún día, sentiría desde lo más profundo de mi alma, el sentido de alguna de las canciones de aquel álbum memorable "Lágrimas negras".  


Yo te recuerdo cariño,
mucho fuiste para mí,
siempre te llamé mi encanto,
siempre te llamé mi vida,
hoy tu nombre se me olvida.

Se me olvidó que te olvidé,
se me olvidó que te dejé
lejos muy lejos de mi vida.
Se me olvidó que ya no estás,
que ya ni me recordarás,
y me volvió a sangrar la herida.

Se me olvidó que te olvidé
y como nunca te encontré
entre las sombras escondida,
la verdad no sé por qué
se me olvidó que te olvidé
a mí que nada se me olvida.




jueves, 11 de abril de 2013

Eu sei que vou te amar


Yo sé que te voy a amar 

Durante toda mi vida te voy a amar
En cada despedida te voy a amar
Desesperadamente

Yo sé que te voy a amar
Y cada verso mío será 
Para decirte 
Que yo sé que te voy a amar
durante toda mi vida

Yo sé que voy a llorar 
A cada ausencia tuya voy a llorar 
más cada regreso tuyo ha de borrar 
Lo que esa ausencia tuya me causó

Yo sé que voy a sufrir 
La eterna desventura de vivir 
La espera de vivir a tu lado 
Durante toda mi vida






martes, 9 de abril de 2013

¿Qué es un flechazo?

Siguiendo con nuestra distinta manera de definir amor, sigo afirmando que lo que la mayoría dice sentir cuando se enamora de alguien es un flechazo o enamoramiento. Así lo describe ese gran comunicador de lo que es la ciencia aplicada a las relaciones humanas que es Eduard Punset y su programa Redes. Muy recomendable. No me pierdo ningún programa. Besos.


lunes, 18 de marzo de 2013

CUANDO HABLO DE AMOR

No hablo de estar enamorado cuando hablo de amor,
no hablo de sexo cuando hablo de amor,
no hablo de emociones que sólo existen en los libros,
no hablo de placeres reservados para los exquisitos.
No hablo de grandes cosas.

Hablo de una emoción capaz de ser vivida por cualquiera,
hablo de sentimientos simples y verdaderos,
hablo de vivencias transcendentes pero no sobrehumanas,
hablo del amor tan sólo como querer mucho a alguien.

Pero, ¿qué estamos diciendo cuando decimos “Te quiero” ?
Yo creo que decimos: “Me importa tu bienestar”.
Nada más, ni nada menos.

Cuando quiero a alguien, me doy cuenta de la importancia que tiene para mí lo que hace, lo que le gusta y lo que le duele “Te quiero” significa, pues, me importa de ti;
y “te amo” significa me importa muchísimo.

Y tanto me importa que, cuando te amo, a veces priorizo tu bienestar por encima de otras cosas que también son importantes para mí.

Esta definición conducirá a la plena conciencia de dos hechos: no es verdad que te quieran mucho aquellos a quienes no les importa demasiado tu vida, y no es verdad que no te quieran los que viven pendientes de lo que te pasa.

Repito: si de verdad me quieres: ¡te importa de mí!
Y por lo tanto, aunque sea doloroso aceptarlo,
si no te importa de mí, será porque no me quieres.

Esto no tiene nada de malo, no habla mal de ti que no me quieras, solamente es la realidad, aunque sea una triste realidad.

Hay muchas cosas que yo puedo hacer para demostrar, para mostrar, para corroborar, confirmar o legitimar que te quiero, pero hay una sola cosa que yo puedo hacer con mi amor, y es quererte, ocuparme de vos, actuar mis afectos como yo los sienta. Y como yo lo sienta será mi manera de quererte.

Tú puedes recibirlo o puedes negarlo, puedes darte cuenta de lo que significa o puedes ignorarlo supínamente.

Pero esta es mi manera de quererte, no hay ninguna otra disponible.

Querer y mostrarte que te quiero pueden ser dos cosas distintas para mí y para ti. Y en estas, como en todas las cosas, podemos estar en absoluto desacuerdo sin que necesariamente alguno de los dos esté equivocado.

Cuando alguien te quiere, lo que hace es ocupar una parte de su vida, de su tiempo y de su atención en ti. Cuando alguien te quiere, sus acciones dejan ver claramente cuánto le importas.

Yo no creo que el amor sea un espacio de sacrificio.
Yo no creo que sacrificarse por el otro garantice ningún amor, y mucho menos creo que esta sea la pauta que reafirma mi amor por el otro.

El amor es un sentimiento que avala la capacidad para disfrutar juntos de las cosas y no una medida de cuánto estoy dispuesto a sufrir por ti, o cuánto soy capaz de renunciar a mí.

A medida que recorro el camino del encuentro, aprendo a aceptar que quizás no me quieras.

El afecto es una de las pocas cosas cotidianas que no depende sólo de lo que hagamos nosotros, ni exclusivamente de nuestra decisión, sino de que, de hecho, suceda. Sucede o no sucede, y si no sucede, no hay manera de hacer que suceda, ni en mí ni en ti.

Si me sacrifico, me mutilo, y cancelo mi vida por ti, podré conseguir tu lástima, tu desprecio, tu conmiseración, quizás hasta gratitud, pero no conseguiré que me quieras, porque eso no depende de lo que yo pueda hacer.

No sólo no podemos hacer nada para que nos quieran,
sino que tampoco podemos hacer nada para dejar de querer.

JORGE BUCAY


¿¿¿ ... me explico ahora mejor, aunque sea con palabras del gran Bucay???



martes, 26 de febrero de 2013

¿Porqué lo llamáis amor si queréis decir sexo?

Los comentarios al post anterior me hacen pensar, que, a pesar de todo lo que hoy sabemos, estamos en general todavía muy confundidos con muchas cosas. Entre otras, a mi humilde parecer, confundimos lo que es el sexo (o la lujuria), e incluso la atracción, con el amor. Os transcribo lo que he leído en un artículo de un periódico digital:

"Aunque estos dos impulsos son distintos, en ocasiones no sabemos diferenciarlos con exactitud porque existen diversas visiones sobre el amor y sus derivados. Sin embargo varios expertos resuelven el asunto de forma sencilla y clara para que sepas de qué lado estás.

Los investigadores del Albert Einstein College of Medicine de Nueva York estudiaron los cerebros de personas que llevan 20 años de casadas y siguen tomándose de la mano y comportándose como si acabaran de conocerse y vaya sorpresa: se iluminaron las cuatro áreas del cerebro, cosa que no pasa en la atracción o en la lujuria.

Lujuria: es producto de la testosterona, que es la causante del impulso inicial que nos hace buscar pareja.

Atracción: se le atribuye en parte a los bajos niveles de serotonina y a la dopamina, neurotransmisores cerebrales que se relacionan con la sensación de bienestar, de seguridad, comodidad y paz.

Unión o apego: es el sentimiento más duradero, mucho más que la lujuria o el enamoramiento, aunque este también responde a reacciones químicas del cerebro y es como una adicción a una droga.

Además del evidente contraste científico, el enamoramiento y la obsesión difieren también en sus ‘responsabilidades'. La Real Academia Española ofrece al menos diez significados del amor, en los que se destacan palabras como sentimiento, energía, entrega, suavidad y unión sexual. Mientras que de lujuria solo da dos: vicio y exceso.

Cuando hay amor hay compromiso, respeto, deseo desinteresado, afecto, respaldo y se puede experimentar lujuria. Pero la lujuria por si sola es simplemente algo físico, genital y satisfactorio."

Por tanto, cuando os digo que no he sentido amor por una persona a los 5 segundos de verla, ¿me comprendéis ahora?

jueves, 21 de febrero de 2013

Otra María

Esta otra María lleva más de 2 años rondando por mis alrededores. La conocí ya hace ese tiempo en la ya citada página de contactos, y hemos estado "viéndonos" en ella intermitentemente en ella desde entonces. Por H o por B, nunca nos enganchábamos, la verdad es que siempre terminábamos peleados por alguna tontería de estar intentando conocerte en dicho sitio, en el que la "oferta" es tan extensa, que de tanto bosque, no ves el árbol individual. La ultima vez empezamos a charlar por mayo del año pasado, y la verdad es que, tras otro encontronazo, fuimos capaces de empezar a charlar de forma más natural, contándonos cosas y siendo más naturales. En junio ya empecé a tener más interés por verla, dadas esas conversaciones, y en ese momento me confiesa que ya está saliendo "en serio" con un chico y que lo quiere "intentar de verdad" con él. Bueno, lo acepto como cosas de la vida y le deseo mucha suerte en su nueva andadura.

Pensaba que no volvería a escuchar de ella, cuando me llega un whatsapp en julio donde me cuenta una buena bronca con el chico y que lo quiere dejar. Yo, tonto de mi, le convenzo que lo deje pasar, que se lo piense 24 horas, y que seguramente al día siguiente vería las cosas de otra manera. Y efectivamente, al parecer, eso hizo, porque no volví a escuchar de ella ... hasta fin de agosto. Nueva pelea con el susodicho, tras haber pasado las vacaciones juntos, con los hijos de ambos. De nuevo le digo que tenga paciencia, que todas las parejas tienen sus momentos de dificultades. Y nuevamente parece que la cosa se arregla ... hasta octubre.

En octubre me dice que vuelve a estar sola desde septiembre, que aquella persona le gustaba mucho, pero que su tipo de vida saliendo a diario a beber hasta altas horas no le va, que lo que quería era una persona con la que compartir hogar y cama, a pesar de sentirse muy atraída por el, pero que no era su chico "ideal".

En fin, charlamos bastante durante unas semanas y decidí invitarla a ver una obra de teatro. Nos veíamos por primera vez ... y la verdad es que, sin ser un bellezón, era mona. Pero sobre todo, era ... persona. Normal, del tipo de personas con la que gusta charlar de todo. Que hace fácil que te sientas a gusto. El caso es que después del teatro, nos fuimos a tapear y charlando, charlando, acabamos con una botella de un buen Rivera del Duero. Muchas risas y buen rollo. Afuera llovía a cántaros. Nos salimos porque quería fumar, y entre charla y charla ... me dio un impulso por besarla y me correspondió. De ahí fuimos viéndonos varias veces más, hasta que de pronto, se paró en seco y me dijo que se había presentado el chico anterior, que aun sabiendo que no era el ideal, seguía sintiendo por él, y que quería, tenía que asegurarse que aquello podía ser o no. Y aunque yo me había estado guardando mucho por si las moscas, pues tampoco es que me encantara esa salida, pero bueno, es lo que había.

En estos meses hemos estado charlando intermitentemente por el whatsapp. Lo del chico, evidentemente no funcionó. Pero conmigo, tampoco. Según ella, tengo todo lo que "racionalmente" ella busca en un hombre ... bueno, cariñoso, adulto, sereno, educado, con conversación y cabeza,  ... pero no le pongo. No siente las "mariposas" en el estómago. Así que, no hay nada que hacer, por mucho que le digo que el amor y el cariño no es algo que venga con un flechazo, si no que se va obteniendo con el contacto, con el roce, con conocerse poco a poco. Al menos, eso es lo que a mi me ha funcionado hasta la fecha. Nunca en mi vida he sentido el famoso flechazo de Cupido.

En fin, algo he aprendido de esto. Que ya no estoy obsesionado con Guadiana, ya que voy empezando a ver a otra mujer como posible pareja, y que creo que la mayoría de la gente no sabe lo que quiere. Porque definitivamente, no creo en los flechazos. O vosotr@s si?!?