martes, 22 de octubre de 2013

Hacer feliz a una mujer es imposible

Mientras estaba descansando un rato tras la comida, he ido a parar a ver este video de la entrevista a una escritora de coach sobre relaciones, diciendo las verdades como puños para hombre y mujeres. El título de este post viene de una de sus afirmaciones, que es imposible hacer feliz a una mujer, si ella no lo es por si misma. La mujer que describe de "supuesta princesa", que quiere pasar de ser la princesita de casa de sus padres, a princesa y reina en casa de su marido, donde sea tratada como una princesa, en el sentido de ella no asumir la responsabilidad sobre su vida, teniendo que ser el marido quien la mantenga y sea exitoso fuera de casa, la trate con igualdad y respeto porque es su pareja, e incluso lo llegue a tratar como un niño, por su supuesta superioridad como mujer, y al final, él sea el culpable de la infelicidad de ella,  .... joder, es que es lo que yo he vivido en mi matrimonio fracasado.

Señoras, que verdaderas princesas no son las que se lo creen, si no las que se lo curran. Las que asumen la responsabilidad por su vida, la de sus hijos si los tiene, de su felicidad, de su futuro. Las demás son, como dice esta escritora, damiselas que tienen el mismo complejo de Peter Pan, pero en femenimo, del que tanto se nos acusa a los hombres. Y lo demás, monsergas.

Que opináis?!?

video

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo dices como si ese estereotipo de princesa hubiera sido una elección "consciente" de la mujer. La mujer por no tener no tenía ni alma hasta el 84. Tú me dirás si alguien sin ningún tipo de derechos, que hasta para viajar necesitaba la firma del hombre a cargo (padre, hermano y/o marido) tuvieron medio alguno para decidir sobre sus vidas y alcanzar la felicidad. La mujer lo único que ha hecho es sobrevivir en una sociedad que le negaba todo.
Así que me parece fatal que ahora venga ningún coach a decir que las mujeres tenemos que afrontar nuestra vida, como si las vidas vividas hubieran sido libre elección y sólo hubiéramos sido parásitos de esta socidad.
Tu mujer como tantas otras mujeres no tuvieron más opción en la vida que eso que hicieron. Aunque tú resultaras herido por ello, debes entender que tú siempre tuviste la opción de decidir, de decidir si querías casarte o vivir tu vida, de decidir aguantar a una mujer dependiente o dejarla, de quedarte con tus hijos o dejárselos a ella. Los hombres aunque estabais sometidos a la misma sociedad patriarcal y la sufríais en las desventajas que os tocaban, teníais algo que ahora empezamos a tener nosotras, "independencia". Y la independencia es lo único que nos lleva a la libertad. La libertad no es la felicidad, pero se le parece mucho.
Y ningún ser humano puede hacer feliz a otro, no es cuestión de que las mujeres seamos complicadas por caprichosas, es que la felicidad es una actitud, una actitud por disfrutar y eso has de encontrarlo entre tus miserias.

Amaranta.

toro solitario dijo...

Amaranta, con todos mis respetos, no estamos hablando de la generación de nuestras madres, si no de la de los hoy cuarentones. Esta generación, la mayoría de las mujeres han podido elegir estudiar y trabajar en lo que han querido. Nadie obligó a mi ex a casarse conmigo y no trabajar. Fue su elección personal. Porque estudios, aunque fueran de formación profesional, tuvo ella y todos sus hermanos y hermanas. Ella es la única que decidió no trabajar, de un total de 7 hermanos. Que cada palo aguante su vela.

Ya está bien de echarnos a nosotros siempre la culpa hasta del color de la luna.

toro solitario dijo...

En cuanto a la independencia, me la he currado yo desde que con 20 años salí de casa de mis padres para vivir por mi cuenta. Aprendí a hacerlo todo, sin necesidad ni de madre, ni de nadie. No me la regalaron por ser hombre-varón.

Anónimo dijo...

Ya lo has dicho tú, por eso yo cuido de mi madre desde hace 15 años y mi hermano está tan contento viviendo su vida sin ninguna responsabilidad. Y por eso las mujeres de mi edad si hemos querido y podido estudiar lo hemos tenido que hacer después de hacer las cosas de casa. Que en muchos hogares donde el dinero no sobraba estudiaba el hijo y no la hija. Todo este machismo se agrababa cuanto menos disponibilidad económica había en el hogar. Creer que las consecuencias del machismo han acabado es un poco vivir en los mundos de yupi. Y sobre todo hay una diferencia abismal entre las mujeres de mi edad y ya lo tenemos jodido y las mujeres de tu generación, pero abismal. Yo le he puesto las peras al cuarto a mi madre siempre aunque luego se haya hecho lo que ella quería, pero las que están cerca de los cincuenta hacia arriba tendrías que venirte a mi barrio y comprender que han sido de todo menos princesas. Que hay que joderse que se machaquee a la mujer con el concepto mantenida cuando se han dedicado a lo que se han dedicado.
Y por supuesto la situación de las qie tenían una buena situación económica era diferente en cuanto a limpiar la mierda de los demás pero tenían y sufrian la misma educación férrea por la que apenas podías volar.
Amaranta.

toro solitario dijo...

Amaranta, no estoy hablando de las generaciones de las nacidas antes de 1965. Solo las posteriores. La mayoría ha podido estudiar, al menos con las personas con las que yo me he rodeado. La mayoría hoy trabaja. Y son felices con su rol.

En cuanto al cuidado de enfermos, creeme, yo he tenido ese placer desde los 12 años, que para eso era yo el mayor. Los estudios me los he pagado yo, los de mi hermana y hermano menor, se lo pagaron mis padres. Mi hermana recibió en su momento inversiones en sus dientes y su educación que no recibimos los chicos. Quizás porque mi madre era extranjera. Pero en mi caso, nunca hubo discriminación para la mujer.

Entiendo que tu caso personal sea otro, pero no es ni el mio, ni el de mi ex. un abrazo.

Kaoki dijo...

Esque la premisa de "hacer feliz" ya está equivocada. Nadie debe de ser responsable de nuestra felicidad y, por supuesto, a nadie le debemos de hacer responsable de nuestra felicidad.

Y esa es la parte que algunos/as no entienden.

Y la mujer que en el siglo XXI sigue reclamando un status de "princesa" debiera de dar con un hombre que reclame un status de "conde". Y verás que bien se lo pasaban...

Y si algún hombre o alguna mujer consienten en dar ese status, pobrecitos... porque los tontos son ellos, los que lo consienten.

Muxu bat

toro solitario dijo...

El Evangelio, Kaoki, el Evangelio. ;)

belkis dijo...

Muy interesante el tema de hoy!
Yo no fui princesa en casa de mis padres, ni quise serlo después en la mía. De hecho, un pelín de machismo sí que sufrí viviendo con ellos.
Pero elegí mi camino: yo elegí qué estudiar, dónde trabajar y elegí a mi pareja.
Puse todas las bases para crearme mi propia felicidad, sin que dependiese de nada ni de nadie, y mucho menos de él.
Pero no fue así. ¿Por qué? ¿él cambió? ¿me equivoqué en mis premisas de lo que tenía que ser una relación? ¿no me esforzé lo suficiente en salvar aquella relación?
No me alargaré poniendo más preguntas ni las respuestas a ellas, que hoy sí que tengo.
Hoy puedo decir que él sí que contribuyó a mi infelicidad.
Quizás me equivoqué de "principe", pero yo creo que él se me presentó como un principe, sin yo esperarlo, y luego me salió rana jajaja...ni para lacayo me sirvió.

toro solitario dijo...

Vaya, Belkis, gracias por tu contribución. Yo no creo que nadie sea responsable de nuestra infelicidad, lo somos nosotros, aceptando cosas que no nos funcionan. Todos y todas nos mostramos en la fase de cortejo desde nuestra mejor faceta, lógico, queremos conquistar. Pero es que además nos "cegamos" y solo vemos lo que queremos ver en la fase de enamoramiento. Y luego pasa lo que pasa, que la realidad nos atropella. Pero lo malo es que para entonces ya estamos casados, tenemos hijos y seguramente hipoteca. Intentamos tirar para adelante y llega un momento en que tiramos la toalla emocionalmente. Más tarde incluso legalmente. Y empezamos de nuevo todo el ciclo.

Creo que debemos ser más realistas a partir de estas experiencias y no pedirle a la vida un amor de por vida, si no por una etapa de nuestra vida. Más corta o más larga, pero siempre finita. Y si dura hasta el final de los días, será porque nos lo hemos currado. Porque no es un tema de "suerte" o no, es un tema también de ser conscientes del limite del amor.

creo. :)

Anónimo dijo...

Querido Toro yo nací en el 70, así que evidentemente yo tampoco hablo de generaciones anteriores a 1965. Evidentemente cuando yo estudiaba las aulas estaban llenas ya de mujeres. Pero tú olvidas e ignoras que las clases sociales marcan la moral de la sociedad, cuanto más bajas en la escala social el machismo está más incrustrado en el seno familiar y a la mujer se le reducen las posibilidades si comparamos con otras familias donde la igualdad está más generalizada.

Echa la vista incluso hoy en día a hogares donde viven con "lo justo" y comprueba quién se ocupa de la intendencia y quien campa en el sofá a sus anchas aún estando en el paro. Y ese es el origen de las desigualdes que aún hoy soportamos las mujeres.

Amaranta.